En un esfuerzo por mantener la estabilidad económica y contener la inflación, el gobierno de México ha renovado el acuerdo con el sector gasolinero para estabilizar los precios de la gasolina regular y el diésel. Este pacto, que ha sido renovado recientemente, busca garantizar que los precios de los combustibles se mantengan accesibles para los consumidores.
La gasolina regular se ha mantenido por debajo de los 24 pesos por litro en la mayoría del territorio nacional, mientras que el diésel no supera los 27 pesos por litro y en las zonas fronterizas, el precio máximo sugerido es de 25.39 pesos por litro. Este acuerdo, aunque voluntario, ha sido clave para mitigar las presiones inflacionarias en un contexto internacional marcado por la volatilidad de los precios del petróleo.
Medidas de apoyo para los gasolineros
Para facilitar el cumplimiento de este acuerdo, el gobierno ha implementado diversas medidas de apoyo. Entre ellas destacan la reducción de comisiones por pagos con tarjetas, vales y medios electrónicos, así como la simplificación de trámites para la obtención de permisos. Además, se han aplicado estímulos fiscales sobre el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) los cuales se ajustan semanalmente según el precio internacional de los combustibles.
Petróleos Mexicanos (Pemex) también ha contribuido con precios competitivos al mayoreo, transporte de última milla y optimización de las cadenas logísticas. Asimismo, se ha reforzado la seguridad pública en las estaciones de servicio y carreteras para combatir el mercado ilícito de hidrocarburos.
Impacto en el sector y desafíos
Aunque el acuerdo ha sido beneficioso para los consumidores, algunos gasolineros han enfrentado desafíos debido a los costos de adquisición que afectan su rentabilidad. Empresas como BPExxon y Valero así como Pemex también han sentido el impacto de los precios topados, ya que el mercado de importación se ha visto comprometido.
Marcial Díaz Ibarra, consultor en QUA Energy señala que el precio tope desvirtúa el mercado y afecta a quienes comercializan combustible importado, ya que estos deben ajustarse a los precios internacionales. Además, menciona que el volumen de importación se ha detenido debido a la falta de rentabilidad.
Dependencia de las importaciones
Según datos de Petro Intelligence las empresas con mayores permisos de importación de gasolinas en México son ExxonMobil MéxicoFHR México Energía y Tesoro México Supply & Marketing. En el caso del diésel, los principales importadores son ExxonMobil MéxicoTesoro México Supply & Marketing y FHR México Energía.
Pemex, por su parte, ha importado el 38% del volumen de gasolinas y diésel vendido durante la primera mitad de 2026. Esta dependencia de las importaciones ha incrementado los costos de los apoyos que Pemex debe absorber para mantener los precios topados.
La renovación de este acuerdo reafirma el compromiso del gobierno y del sector gasolinero de trabajar coordinadamente para proteger la economía de las familias mexicanas y brindar certidumbre a los sectores productivos. Sin embargo, los desafíos persisten, y se espera que las medidas implementadas continúen evolucionando para garantizar un equilibrio entre la estabilidad de precios y la rentabilidad del sector.


