En la jornada 9 del Apertura 2026 de la Liga MX el Estadio Banorte fue el escenario del Clásico Nacional entre América y Chivas de Guadalajara. Ambos equipos llegaban con metas claras: las Águilas buscaban salir de la derrota frente a Cruz Azul y mantener viva la esperanza de liderar la tabla; el Rebaño, bajo la dirección de Gabriel Milito, pretendía consolidar su posición como sublíder y acercarse al liderato encabezado por Toluca.
Desde el pitido inicial, el ritmo favoreció a Chivas. A los 35 minutos, Omar Govea realizó un potente centro desde la banda derecha y Bryan González, ‘el Cotorro’, se elevó con una espectacular palomita para superar al arquero Rodolfo Cota y abrir el marcador (1-0). Después de varios intentos, Ricardo Marín aprovechó un rebote de la atajada de Cota dentro del área para ampliar la ventaja rojiblanca (2-0) antes del descanso, dejando a América sin respuestas y con la sensación de estar fuera del juego.
Cambio de estrategia y entrada de Miguel Borja
El segundo tiempo inició con la necesidad de reaccionar. El técnico Guillermo Almada modificó su planteamiento: Erick Sánchez y Óscar Perea entraron al minuto 52, y a los 65 sustituyó a Raphael Veiga por Miguel Borja. Apenas minutos después, el delantero colombiano ejecutó una chilena que dejó sin opciones a Raúl ‘Tala’ Rangel, reduciendo el déficit (2-1). La jugada, catalogada como golazo por la audiencia, encendió la moral de América.
Solo tres minutos después, Henry Martín recibió el balón dentro del área, evadió la barrida de dos defensores de Chivas y sirvió un pase perfecto a Borja, quien no perdió tiempo y sentenció el doblete que selló el empate (2-2). El momento fue decisivo: el equipo azulcrema pasó de estar 2-0 abajo a tener la esperanza de al menos un punto.
Reacciones y análisis post-partido
Al sonar el pitido final, la afición de ambos lados quedó dividida entre el júbilo y la frustración. Gabriel Milito admitió que su conjunto “tenía el partido en la mano” y que “se escapó” después del gol de Borja, señalando la falta de calma para mantener la posesión y cerrar el encuentro. Por su parte, Guillermo Almada resaltó la capacidad de respuesta de sus jugadores y elogió la “actitud guerrera” de Borja, cuyo doblete fue la pieza clave para evitar la segunda derrota consecutiva del América en el torneo.
El marcador final de 2-2 mantiene a América con 16 puntos después de siete jornadas (5-1-1) y a Chivas con 17, a un punto del liderato. Ambos equipos siguen peleando por los primeros puestos y el próximo encuentro será determinante para definir quién lidera la tabla.


