Durante la semana del 10 al 16 de octubre la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) implementó una serie de ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que afectan a los combustibles automotrices. La medida persigue contener la presión inflacionaria originada por el repunte de los precios internacionales del crudo, al mismo tiempo que protege el gasto de los usuarios finales.
Los cambios principales se concentran en la gasolina Magna y la Premium cuyas cuotas del IEPS fueron reducidas. Para la Magna, la cuota pasó de 2.46 pesos a 2.39 pesos por litro, lo que implica un descuento del 64.31% o 4.31 pesos menos por litro. En el caso de la Premium, la cuota quedó en 1.62 pesos, una bajada respecto a los 2.08 pesos anteriores, representando un estímulo del 71.29% equivalente a 4.03 pesos por litro. Estos valores están alineados con el techo fijado en 24 pesos por litro para la Magna.
Ajustes al IEPS de gasolina Magna y Premium
El estímulo fiscal que acompaña a la reducción del impuesto se traduce en un alivio directo al consumidor. En términos de porcentaje, la rebaja supera el 60 % para ambos tipos de gasolina, generando una diferencia importante en la cuenta de combustible. El objetivo declarado por el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora es que sin estos subsidios el aumento de precios habría superado el 4 % en lugar del 3.4 % observado actualmente.
Estos descuentos forman parte de una política iniciada en la primera semana de abril, cuando la SHCP empezó a aplicar estímulos a los combustibles para mitigar la volatilidad del mercado global. La estrategia permite que los precios al público se mantengan dentro de los topes establecidos (24 pesos para la Magna y 27 pesos para el diésel), asegurando una estabilidad relativa pese a la incertidumbre externa.
Diésel sin IEPS por quinta semana consecutiva
En paralelo, el diésel continúa exento del IEPS por quinta semana seguidamente. La cuota sigue siendo cero pesos por litro, lo que equivale a un descuento del 100 % y a un ahorro de 7.36 pesos por litro para los usuarios de transporte de carga y de pasajeros. Además, se añadió un estímulo complementario de 1.09 pesos por litro, superior al de la semana anterior (0.60 pesos), reforzando el apoyo a este sector estratégico.
El precio máximo permitido para el diésel permanece en 27 pesos por litro, una cifra que, aunque no elimina por completo la influencia de los precios internacionales, brinda un marco de referencia que atenúa la exposición de los transportistas a subidas abruptas.
Impacto fiscal y recaudación del IEPS
Las reducciones y exenciones tienen un costo para las finanzas públicas. Hasta el cierre de agosto, la recaudación del IEPS a gasolina y diésel presentó una caída del 5 % respecto al mismo periodo del año anterior, pasando de 280,988 millones de pesos a 277,076 millones. Esta cifra representa solo el 64 % de la meta anual de 432,487 millones de pesos. Según estimaciones del IMEF, al cierre de junio de 2026 los estímulos ya habían significado una renuncia recaudatoria de más de 47,000 millones de pesos.
La decisión de mantener la exención total al diésel y reducir la carga impositiva a la gasolina implica sopesar la estabilidad de precios contra la pérdida de ingresos. La SHCP ha argumentado que, en el contexto de una inflación alimentada por los costos energéticos, la prioridad es proteger el poder adquisitivo de los mexicanos, aunque ello suponga una menor recaudación temporal.



