En la noche del sábado 27 de septiembre de 2026 la colonia Chulavista, en Cuernavaca, se convirtió en escenario de un tiroteo que dejó sin vida a dos estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM). Gael y Christian, inscritos en la Preparatoria 2 “Antonio L. Mora del Castillo”, salían de una fiesta de cumpleaños cuando fueron alcanzados por disparos procedentes de una motocicleta que se detuvo frente a ellos.
El ataque ocurrió alrededor de las 20:00 horas. Ambos adolescentes recibieron varios impactos de bala y fallecieron minutos después en el lugar. En el mismo escenario, una tercera persona resultó herida; los testigos indicaron que las balas impactaron a una persona que parecía ser menor de edad. Las autoridades municipales y la Fiscalía General del Estado se desplazaron rápidamente al sitio para iniciar las diligencias periciales.
Detalles del tiroteo en Cuernavaca
Según los informes preliminares, los agresores no fueron identificados y no se encontró evidencia de robo o conflicto previo. La Fiscalía General del Estado declaró que, hasta el momento, no se ha detenido a ningún sospechoso y que la causa motivacional del homicidio permanece bajo investigación. Las cámaras de seguridad de la zona están siendo revisadas para tratar de reconstruir la dinámica del hecho.
El hecho ocurrió en una zona residencial, lo que generó una ola de temor entre los vecinos. La seguridad pública de Cuernavaca anunció que reforzará la vigilancia en los alrededores del campus y en los accesos principales de la ciudad durante los próximos días.
Respuesta de la Universidad y la comunidad
Ante la tragedia, la UAEM emitió un comunicado en el que expresó su profunda consternación. “Las palabras resultan ineficientes ante el dolor de sus familias“, declaró la institución, añadiendo condolencias a los padres, hermanos y compañeros de los jóvenes fallecidos. Además, la universidad anunció que brindará acompañamiento psicológico a los familiares y a la comunidad académica, y que mantendrá una estrecha coordinación con la Fiscalía para esclarecer los hechos.
En el mensaje oficial, la directora de la Preparatoria 2 subrayó una exigencia creciente: “La indignación ya no basta. No queremos ni debemos acostumbrarnos a que la UAEM permanezca de luto”. Este llamado resonó en redes sociales, donde estudiantes y exalumnos exigen mayor protección y una respuesta más contundente frente a la creciente ola de violencia.
Contexto de violencia contra la UAEM
El homicidio de Gael y Christian se suma a una serie de crímenes que han marcado a la comunidad universitaria en los últimos años. En abril de 2025 la estudiante de psicología Aylin Rodríguez Fernández de 20 años, desapareció y su cuerpo fue hallado con signos de violencia en una casa de Jiutepec. En febrero de 2026Kimberly Ramos Beltrán de 18 años, fue encontrada sin vida en el campus Chamilpa. Ese mismo mes, la estudiante de derecho Karol Toledo Gómez fue asesinada en Coatetlpo.
En mayo de 2026 la preparatoriana de 15 años Michelle Itzayana Fuentes Calderón desapareció en Yautepec y su cuerpo fue localizado días después en Tepoztlán. Más recientemente, el 12 de septiembre de 2026 la estudiante española Claudia Tacoronte Aguilera fue asesinada con un arma blanca en Cuautla, en un hecho que se calificó como intento de robo. Por esa misma tarde, dos jóvenes resultaron heridos a balazos en la colonia Lázaro Cárdenas de Cuautla, una agresión que también involucró a un menor de edad.
Esta sucesión de hechos violentos ha generado una percepción de inseguridad creciente entre los estudiantes de la UAEM y ha impulsado manifestaciones de reclamo por parte de organizaciones estudiantiles. La combinación de homicidios, desapariciones y agresiones con armas de fuego ha llevado a la comunidad académica a solicitar una revisión integral de los protocolos de seguridad y mayor presencia policial en los campus y sus alrededores.
Mientras las investigaciones continúan, la Universidad mantiene su compromiso de acompañar a los afectados y de colaborar con las autoridades para que se haga justicia. La población de Morelos observa atentamente, a la espera de que se esclarezcan los motivos detrás de esta escalada de violencia que ha convertido a la UAEM en un foco de luto constante.



