En los últimos días, documentos judiciales han salido a la luz en el sureste de México, revelando una red de conexiones entre la familia Olán Aparicio y el crimen organizado. Esta investigación no solo expone los vínculos de los hermanos Luis Alberto y Amílcar Olán Aparicio con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) sino también su participación en negocios turbios relacionados con proyectos gubernamentales como el Tren Maya y el Tren Interoceánico.
La historia comienza con Luis Alberto Olán Aparicio, quien ha estado involucrado en múltiples causas penales desde hace más de 15 años. Entre los delitos que se le imputan se encuentran delincuencia organizadadelitos contra la salud y asociación delictuosa. Uno de los casos más graves fue su participación en un intento de homicidio contra el ex subprocurador de Tabasco, Álex Álvarez Gutiérrez, en mayo de 2009, que dejó un muerto y trece heridos. Este atentado, aunque no oficialmente acreditado, se atribuye a Los Zetas un grupo que en ese entonces dominaba la costa del Golfo.
La evolución de los vínculos criminales
Con el tiempo, Luis Alberto Olán Aparicio cambió sus alianzas criminales. Según revelaciones de finales de agosto de 2023, Amílcar Olán Aparicio admitió en grabaciones que su hermano tenía una relación cercana con Iván Cazarín, apodado El Tanque un miembro fundador del CJNG y cercano a su líder, Rubén Nemesio Oseguera, conocido como El Mencho. Cazarín ha sido un objetivo clave para el gobierno de estados unidos por su participación en el robo y distribución de combustible.
Además de su conexión con el CJNG, los Olán Aparicio también han estado vinculados con La Barredora un grupo criminal fundado por Hernán Bermúdez Requena. Esta alianza se fortaleció cuando Amílcar Olán Aparicio actuó como operador financiero para el entonces gobernador de Tabasco, Adán Augusto López, y para los hijos del presidente López Obrador.
Negocios turbios y proyectos gubernamentales
La familia Olán Aparicio no solo ha estado involucrada en actividades criminales, sino también en negocios turbios relacionados con proyectos gubernamentales. Luis Alberto Olán Aparicio, a pesar de haber sido enviado a un centro de rehabilitación en 2013 por su presunta enfermedad mental, reapareció como gerente de las minas de basalto para la construcción del Tren Maya y el Tren Interoceánico. Este negocio, presuntamente dirigido por Andy y Gonzalo López Beltrán, ha sido objeto de múltiples sospechas.
En enero de 2020, el padre de los hermanos Olán Aparicio, Jorge Luis Olán Rodríguez, y Amílcar constituyeron la empresa Romedic. Esta empresa recibió un contrato del gobierno de Tabasco por 61 millones de pesos en mayo de ese mismo año, y posteriormente obtuvo adjudicaciones adicionales en Tabasco y Quintana Roo por casi 500 millones de pesos. Aunque Luis Alberto no participó directamente en esta empresa, su hermano Amílcar y su padre sí lo hicieron, lo que ha generado sospechas sobre la legitimidad de estos contratos.
La conexión con el poder político
La relación entre los Olán Aparicio y el poder político es otro aspecto clave de esta investigación. Desde al menos 2014, se tienen registros de la amistad entre Andy López Beltrán y Amílcar Olán Aparicio. Esta relación se fortaleció a través de la primera esposa de Amílcar, quien estudió la primaria con Andy. Varios de los invitados a la boda de Amílcar en Villahermosa en 2014 luego ocuparon cargos en el gobierno de López Obrador.
A pesar de las múltiples acusaciones de delitos federales contra Luis Alberto Olán Aparicio, ni él, ni su hermano, ni su padre han sido investigados por la Fiscalía General de la República. Esto ha generado preguntas sobre la falta de interés del gobierno de López Obrador en investigar estos vínculos criminales y la participación de la familia Olán Aparicio en negocios turbios.
La investigación revela una red compleja de conexiones entre el crimen organizado, el poder político y los negocios turbios en el sureste de México. Los Olán Aparicio, a través de sus vínculos con el CJNG y La Barredora, han logrado establecer una presencia significativa en la región, aprovechando su relación con figuras políticas clave. Esta historia es un recordatorio de la necesidad de transparencia y rendición de cuentas en el gobierno y en los negocios.



