El pasado 27 de agosto de 2026 la Secretaría de Educación Pública dio a conocer un acuerdo para regular la presencia de celulares y otras pantallas dentro de los planteles. La presidenta de la CDMX, Claudia Sheinbaum, expresó su conformidad con una “prohibición” al uso excesivo de pantallas en la infancia, señalando la dirección que tomará la política educativa.
El respaldo del magisterio
En el marco de la iniciativa se presentó el resultado de una consulta aplicada a poco más de medio millón de maestros y maestras del país. La encuesta reveló que el 81 % de los educadores está a favor de establecer normas claras para el uso de celulares dentro de los salones. Este amplio consenso refleja la preocupación de los docentes por mantener los espacios académicos libres de distracciones y centrar la atención en el proceso de aprendizaje.
¿Qué piensa la población?
Una encuesta de El Financiero realizada en julio en la Ciudad de México a 500 adultos, mostró que el 65 % apoya la medida de limitar dispositivos electrónicos a menores, mientras que el 34 % se muestra en contra. La proporción de votos a favor se sitúa en una relación de 2 a 1. El estudio desglosa la opinión por grupos demográficos: las mujeres (68 % a favor) superan ligeramente a los hombres (63 %); los mayores de 50 años respaldan la restricción en un 77 %, frente al 58 % de los menores de 30 años; y el nivel universitario coincide en un 73 % de apoyo, comparado con 63 % de los que sólo tienen educación media. Asimismo, la clase baja (75 %) muestra mayor acuerdo que la clase media (58 %). Los resultados no revelan polarización política, pues la mayoría de morenistas, priistas y panistas comparten la misma postura.
Voces de empresarios y académicos
El magnate Carlos Slim comentó que “las aulas son para estudiar y prestar atención, no para comunicarse entre ellos”, y subrayó la necesidad de mantener los entornos de aprendizaje exentos de interrupciones. Por su parte, el secretario general de la UNAM, Javier de la Fuente abogó por un uso racional de la tecnología, indicando que no se trata de eliminar los dispositivos, sino de organizarlos de forma que “no nos utilicen a nosotros”.
Detalles de la implementación
Sheinbaum anunció que la prohibición entrará en vigor el 3 de noviembre. En primaria y secundaria, los estudiantes no podrán usar sus teléfonos ni en clases ni en el recreo, salvo en casos de emergencia o situaciones especiales, en cuyo caso podrán llevar los aparatos guardados en sus mochilas. En la educación media superior, cada institución definirá sus propias normas para un uso responsable y pedagógico. Las universidades, por su parte, dispondrán de total autonomía para regular el acceso a pantallas. La medida cuenta con el aval de los gobiernos de las 32 entidades federativas y será publicada en el Diario Oficial de la Federación antes de su entrada en vigor.
El secretario de Educación, Mario Delgado, recordó que la decisión surge tras foros, consultas y análisis sobre el impacto de las redes sociales y las pantallas en la salud mental de los menores. La normativa busca proteger el desarrollo cognitivo y creativo de los niños, garantizando que los espacios académicos favorezcan la interacción humana y el aprendizaje profundo.



