La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se encuentra en medio de una de las mayores controversias de su historia. El primer examen de admisión aplicado completamente en línea para el ciclo 2026 ha quedado bajo sospecha por un presunto fraude masivo, utilizando inteligencia artificial para obtener ventajas indebidas. Esta situación ha desencadenado protestas, reclamos y un intenso debate entre los aspirantes.

La decisión de implementar un examen de control presencial ha generado dos categorías de descontento legítimo, pero con intereses y demandas opuestas. Por un lado, quienes obtuvieron un puntaje suficiente para asegurar su lugar se oponen a repetir la prueba, cuestionando su legitimidad. Por otro, quienes quedaron fuera pero alcanzaron calificaciones que les habrían bastado en años anteriores, exigen la limpieza del procedimiento para distinguir a quienes se esforzaron de los tramposos.

Irregularidades y protestas

Ayer, estudiantes que aprobaron el examen de admisión se manifestaron frente a la Rectoría de Ciudad Universitaria y cerraron por algunas horas la circulación en avenida Insurgentes. Protestaban contra el examen de control implementado por la UNAM como respuesta al fraude masivo durante la fallida aplicación de la prueba en línea.

La institución reconoce que deberá afrontar la posibilidad de que los inconformes recurran a juicios de amparo para obligarla a respetar los resultados y guardarles el lugar al que se hicieron acreedores. Un catedrático de la Facultad de Derecho de la UNAM instó a los aspirantes afectados a promover un amparo indirecto contra la decisión de la universidad de desconocer los resultados del último examen de admisión, bajo el argumento de un presunto fraude.

La Comisión Técnica y las evidencias de fraude

Hasta ahora, ni la Rectoría ni la comisión técnica para la revisión del proceso de ingreso a la licenciatura 2026 han explicado ni han dado garantías de cuántos estudiantes recurrieron a estrategias fraudulentas. Los mecanismos de supervisión detectaron malas prácticas en solo el 2 por ciento de las pruebas, pero las desviaciones estadísticas obligan a reconocer que la magnitud del fraude fue mucho mayor.

Carlos Arámburo de la Hoz, integrante de la comisión, reconoció que hay evidencias de irregularidades en el examen en línea, sugiriendo que no fueron únicamente situaciones individuales. Sin embargo, aún no se ha alcanzado el nivel de certeza sobre quién y dónde ocurrieron estas irregularidades.

El examen de control y sus implicaciones

La solución del examen de control se ve manchada por la apariencia de encubrimiento a Territorium Life, la empresa que recibió 40 millones de pesos para garantizar que nadie hiciera trampa. La universidad espera que este examen represente una nueva oportunidad de ingresar a quienes no fueron seleccionados y no cometieron irregularidad alguna.

El rector de la UNAM ofreció una disculpa a los aspirantes que, habiendo sido aceptados limpiamente, serán convocados a presentar el examen de control. Sin embargo, aseguró que es necesario para dar certeza y garantizar la equidad en el acceso.

La institución aplicó por primera vez el examen de admisión 100% en línea, a través de una plataforma con inteligencia artificial que filmaba a los jóvenes mientras resolvían las preguntas. Sin embargo, decenas de estudiantes aceptaron en redes sociales que habían hecho trampa con el uso masivo de inteligencia artificial, mientras que la UNAM detectó otras irregularidades, como suplantación de identidad y filtración de respuestas.

Ante estas quejas, la UNAM canceló el examen al 2% de los casi 159,000 aspirantes que lo presentaron. También interpuso una denuncia penal contra empresas que ofrecieron servicios fraudulentos para el examen. La Comisión Técnica de expertos revisará el proceso de selección y presentará un informe sobre lo sucedido.

El rector de la UNAM pidió a los estudiantes que harán la prueba de control mantener un comportamiento ético y no recurrir a ayuda fraudulenta. Aseguró que la universidad sabe reconocer errores y actuar en consecuencia, y que el proceso de selección continuará siendo riguroso, legítimo y transparente.